Artículo Nuevecuatrouno: «Entre pastos y placas: un proyecto agrovoltaico con miras a futuro»

Compartimos con todos vosotros este interesante artículo escrito por nuestros amigos de Nuevecuatrouno, en concreto por la periodista Leire Díez:

Las ovejas de Francisco Muntión pastan estos días, y desde hace ya varias campañas, por un recinto cerrado cuyas hierbas no son las únicas que se nutren del sol. Esquivando los postes metálicos que sostienen las placas solares, el rebaño pasa en este parque fotovoltaico de Casa Fuerte 3 instalado en término de Hervías por Aresol Renovables desde noviembre hasta junio, y a partir de entonces ya se alimenta de los rastrojos que quedan tras la cosecha.
Cuando la empresa de energías renovables le ofreció a este pastor de Nájera de 65 años (50 de ellos pasados entre ovejas) meter sus ganado entre las placas no lo dudó. «Con este convenio ambas partes salimos beneficiadas: mis ovejas se comen la hierba y la empresa mantiene segadas las parcelas. El ahorro económico en la alimentación de los animales es importante, además, porque las ovejas comen más aquí cercadas que en los cerros donde está todo más seco, porque desde verano hasta el inicio de la primavera ahí no nace nada. Esta es tierra buena y continuamente está saliendo nueva», tal como apunta en el nuevo programa del podcast La Voz del Agro.
Este ganadero, natural de Nájera pero con el corral en término de Bañares (y a un kilómetro del parque fotovoltaico), tiene unas 550 ovejas pastando entre verjas mientras que otras 130 están en la nave con los corderos o a punto de parir. «La primera vez que las dejé aquí y me fui al corral sin ellas me parecía otro mundo. Ir a casa a comer tranquilo, estar unos días fuera de vacaciones o tener tiempo libre antes era impensable. La gran diferencia es esa, la comodidad que es para mí, pero también para las ovejas porque están tranquilas, comen tranquilas y cuando llega el verano tienen las placas donde se amorran buscando la sombra. Luego por las noches me las llevo ya al corral para que duerman».

En total son nueve parques distribuidos entre los términos de Hervías, Cidamón y Bañares ocupando unas 620 hectáreas repartidas entre unos recintos y otros, ya que Aresol no consiguió alquilar las parcelas necesarias para crear un solo recinto. «Algunos propietarios de las fincas en las que estábamos interesados se negaron y por eso hay zonas con placas intercaladas con otras que no, pero todos estos recintos forman parte del Parque Solar Casa Fuerte 3», recuerda Javier Zurbano, gerente de Aresol Renovables.

Las conversaciones con los propietarios de los terrenos fue la base de todo el proyecto, que hasta 2024 no comenzó su construcción y que hasta el pasado mes de octubre no ha empezado a verter energía a la red eléctrica: «La idea de convertirlo en un proyecto agrovoltaico estuvo desde el principio, planteando compatibilizar el uso del suelo para generar energía eléctrica con usos agrícolas y ganaderos tradicionales de la zona. Es cierto que con la proliferación de parques que ha habido a nivel nacional hay gente que esto lo ve como una amenaza a sus negocios o intereses, mientras que otra gente lo ve como una oportunidad. Así que hemos hecho una labor educativa y divulgativa resolviendo dudas y explicando cómo funciona esto. Es lógico que el propietario del terreno defienda lo suyo, pero aquí nos encontrábamos en una zona deprimida demográficamente, con propietarios mayores cuyos hijos no quieren seguir con la explotación. Muchos de ellos los tenían incluso arrendados y han visto mejor oportunidad económica alquilárnoslos que tenerlos en barbecho o alquilados a terceros». La cesión de los terrenos es por 40 años con posibilidad de prorrogarlos y es que se necesita un periodo de tiempo amplio para amortizar la inversión que supone su construcción y que ronda los 320 millones de euros.

La energía que se produce entre este y el resto de parques de Aresol va a permitir suministrar la mitad de la energía que consume La Rioja. «Todos estos parques se conectan a la red de transporte que alimenta a los diferentes municipios y a lo largo de esa red los consumidores de La Rioja van haciendo su gasto. Al final del recorrido, lo que sobra porque no se ha habido consumo suficiente en el camino se transporta para consumirse en el punto más cercano que puede ser la siguiente subestación de zonas de Navarra o País Vasco, por ejemplo. Pero la mayor parte de la energía se queda aquí».

Una de las claves para lograr esa convivencia entre las gentes del lugar con la implantación de estos proyectos fotovoltaicos, incide Zurbano, es apartar la idea de que exista competencia entre unos y otros. «Se ha querido vender que ponemos en riesgo incluso la suministro alimentario por ocupar campos agrícolas y no es verdad. Los porcentajes de ocupación, ya no solo a nivel regional, sino a nivel nacional marcan que, si se hicieran todos los proyectos de fotovoltaica que estás contemplados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima comprometido con Europa para el año 2030, en total no se ocuparía más que un 0,2 por ciento del terreno agrícola español. Por si fuera poco, con este proyecto agrofotovoltaico estamos demostrando que estos terrenos pueden ser utilizados perfectamente para la agricultura y ganadería».

Gonzalo Villalba, de la empresa Agrovidar, es quien dirige el asesoramiento agronómico en los parques de Casa Fuerte donde la coexistencia de placas con ovejas y abejas es solo el principio. En los próximos meses estas fincas se convertirán también en plantaciones hortícolas donde desarrollar la actividad agrícola ecológica: «Ya estamos instalando los sistemas de riego y, tras un proceso de selección, ya tenemos al agricultor interesado en gestionar esta plantación y que es del entorno. Esto no es algo experimental, se trata de darle a este profesional la tierra de la que carece para que trabaje en la agricultura. Además, en su caso ya trabajaba en ecológico. Ahora lo que queremos es que exista una venta directa con productos locales porque no pretendemos ir a grandes producciones, sino demostrar que con menos superficie de tierra una persona también puede ganarse la vida en el campo dando un valor añadido a esa producción».

El germen de todo esto se desarrolló hace un par de años en Bañares cuando Villalba realizó una primera aproximación a la agrovoltaica en la zona aprovechando que el Ayuntamiento contaba con una instalación de autoconsumo. Se probaron diferentes cultivos para ver cómo se desarrollaban entre las placas y atendiendo a las problemáticas que surgía derivadas de trabajar entre estructuras metálicas que no se pueden dañar a la vez que se cultiva el terreno. «Un proyecto muy bonito en el que, además, intervinieron diferentes actores locales y también educativos».

Retorno para el territorio
Durante la construcción de estos parques solares, el personal implicado ha sido contratado del propio entorno. «Sin ningún tipo de distinción, tampoco de edad. De hecho, no había gente suficiente y tuvimos que traer trabajadores de fuera. Además, ahora durante los años de mantenimiento, que son como mínimo unos 40 años, va a haber aquí un equipo de 30 personas trabajando y que son todos del entorno. Muchos de los que estuvieron trabajando en la construcción se quedarán con nosotros para las labores de mantenimiento», refleja Zurbano.

Así mismo, se ha creado un centro de formación en Bañares que durante los años que ha durado la puesta en marcha de los parques ha estado instruyendo a cerca de 60 personas llegadas de las localidades de alrededor para «darles una oportunidad de empleo», independientemente de que no tuvieran experiencia en la materia: «Esta era una de las preocupaciones que nos trasladaban los propietarios de los terrenos cuando llegamos porque igual tenían dos o tres personas trabajando con ellos y nos preguntaban qué iba a ser de esta gente ahora. Pues esta gente ha podido venir a trabajar con nosotros, aunque vinieran de sectores profesionales completamente diferentes, como hostelería o agricultura. Fue un proceso muy satisfactorio y creo que este es uno de los beneficios más inmediatos. Al final son proyectos de vida para esta gente y oportunidades en un momento en el que el futuro del campo es complicado. Esto les permite seguir trabajando en el territorio, al aire libre y vivir en sus pueblos».

Aquí tienes el enlace a la publicación original de Nuevecuatrouno.