Especial Agro de El Economista

Aresol Renovables ha tenido la suerte de aparecer en el último especial Agro del diario El Economista. Toda una oportunidad de mostrar la influencia (positiva) de nuestros parques solares fotovoltaicos en el sector agrícola.

Compartimos con vosotros la noticia:

La Rioja marca el camino con el primer parque solar agroecológico

La fotovoltaica continúa con su apuesta por conciliar la producción de energías limpias con la mejora de la actividad agroganadera. La compañía Aresol ha puesto en esta comunidad un proyecto pionero que combina pastoreo, apicultura y agricultura ecológica y que pretende ser exportable al resto de España y de Europa

Aresol Renovables y Renertia, empresa financiera propietaria de los parques, impulsan en La Rioja el primer proyecto agrovoltaico integral y con carácter agroecológico de España.

Distribuido en nueve instalaciones distintas sobre 620 hectáreas en los municipios de Bañares, Hervías y Cidamón, los parques, que han requerido una inversión de 320 millones de euros, combinan la generación de energía fotovoltaica con tres actividades agropecuarias desarrolladas simultáneamente: pastoreo, apicultura y agricultura ecológica. Su gestión agronómica corre a cargo de la empresa especializada Agrovidar.

La instalación comenzó a verter energía a la red en octubre de 2025 y tiene capacidad para cubrir aproximadamente el 40% del consumo eléctrico de toda La Rioja. La actividad agrovoltaica se sufraga íntegramente por los propietarios de los parques sin ánimo de lucro, con el objetivo de generar conocimiento científico transferible al conjunto del sector.

A diferencia de otros proyectos europeos que combinan uno o dos usos del suelo, el proyecto de Aresol Renovables integra simultáneamente tres actividades bajo un diseño único con enfoque agroecológico y regenerativo.

Beneficios mutuos

En primer lugar el pastoreo, con más de 2.800 cabezas de ganado ovino pastando entre los paneles durante todo el año, con beneficio mutuo: alimentación para el ganado y mantenimiento natural de la vegetación para el parque.

La apicultura se lleva a cabo con 504 colmenas integradas que favorecen la polinización y la biodiversidad, creando un microhábitat favorable en un contexto de declive de los polinizadores.

Por último, y como más novedoso, la agricultura ecológica: cultivos tradicionales e innovadores en los espacios entre paneles, gestionados por un agricultor local con venta directa de producto de proximidad.

Los paneles solares generan bajo ellos un microclima que ofrece ventajas agronómicas directas, especialmente relevantes en el contexto de sequía que vive La Rioja. Entre ellos se encuentra el sombreado parcial que reduce el estrés hídrico y conserva la humedad del suelo.

Además aporta protección frente a fenómenos meteorológicos extremos (granizo, lluvias torrenciales) y ofrece la posibilidad de cultivar especies que requieren menor insolación directa.

Junto a esto no hay que perder de vista el retorno económico. El proyecto ha generado un retorno tangible sobre el territorio, en una zona de la España rural afectada por el despoblamiento y el envejecimiento.

Contratación local

Así ha habido contratación local preferente durante la construcción, sin distinción de edad ni sector de procedencia. Se ha puesto en marcha un centro de formación en Bañares que ha capacitado a cerca de 60 personas del entorno en el sector de las energías renovables y se ha creado asimismo un equipo estable de 50 profesionales locales para el mantenimiento del parque durante al menos 40 años.

Desde el punto de vista social, ha habido colaboración con el CES La Salle de San Asensio y asociaciones de inclusión social en el proyecto de agrovoltaica, además de un programa educativo de divulgación y formación con colegios de la zona sobre biodiversidad y energías limpias.

El proyecto está diseñado desde su origen para ser un referente científico y un modelo exportable a otros territorios. Con una metodología rigurosa de medición de resultados –cultivos, comportamiento del ganado y de las colmenas, condiciones climáticas– sus conclusiones serán aplicables en contextos similares de España y Europa.

Aresol y Renertia demuestran con este proyecto que energía renovable y actividad agraria no son incompatibles, sino complementarias. La agrovoltaica transforma el territorio en un espacio productivo más resiliente, con mayor biodiversidad y retorno económico y social para el entorno.

Entrevista

JAVIER ZURBANO
Director tecnológico de Aresol

“Un modelo con beneficios mutuos”

¿Qué busca la empresa con un proyecto de estas características?

Poner de manifiesto que las energías renovables y el campo no tienen por qué ser enemigos, sino aliados estratégicos. Los parques solares junto a la actividad agraria pueden generar un modelo de producción mixto, con beneficios mutuos.

¿No hay que elegir por tanto entre energía y agricultura?


El impacto esperado va más allá de lo agrario. Se persigue construir un modelo que pueda replicarse y demostrar que los parques solares suponen una oportunidad de producir de una forma diferente, que pueden mejorar su rentabilidad en ciertas condiciones climáticas.

¿Qué medidas hay para reducir el impacto?


Todo tipo de soluciones técnicas, aunque hayan supuesto un sobrecoste. La más destacada el soterramiento de las líneas de evacuación.

Os dejamos el pdf con la noticia por si queréis descargarlo: